Afrontamos un nuevo Estado de Alarma y la segunda ola de la enfermedad en una situación dramática: 144.000 desempleados más

Afrontamos un nuevo Estado de Alarma y la segunda ola de la enfermedad en una situación dramática: 144.000 desempleados más

Los parados en Andalucía se incrementaron en 143.800 personas. Sube el paro (18,24%) y sube la tasa de desempleo (23,80%), que pasa ahora a ser la segunda más altas de España. Los datos del mercado laboral vuelven a mostrar la cara más cruda de la crisis y pone en jaque todo el proceso de recuperación de la economía.

27/10/2020 |

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Tanto es así que, a lo largo del último año y por segundo trimestre consecutivo, se han vuelto a ver destruidos casi 116.000 puestos de trabajo (-3,73%), aunque no deja de ser cierto que este porcentaje se suaviza con respecto a la tasa obtenida el trimestre pasado (-7,23%). Estos tres primeros trimestres del año, marcados por la pandemia, por el Estado de Alarma y por el proceso de reapertura de la economía y de nueva normalidad, se ha saldado con la destrucción de 150.800 puestos de trabajo en Andalucía.

A pesar de las necesidades actuales, el empleo público durante el tercer trimestre del año vuelve a ser inferior del que contábamos en el tercer trimestre del pasado año. Concretamente, en los últimos cuatro trimestres el empleo en el sector público se ha visto reducido en un 0,35%, lo que se traduce en 2.000 empleados públicos menos en Andalucía.

La juventud andaluza continúa siendo uno de los grandes colectivos de trabajadores afectados por esta crisis en el empleo. La tasa de paro juvenil es ya del 51,53% por lo que, se incrementa un punto y medio con respecto a la registrada el pasado trimestre (49,94%). La tasa de desempleo juvenil andaluza supera en más de once puntos la obtenida para el conjunto del Estado (40,45%) que también se ha visto incrementada, aunque en menor medida, con respecto a la del segundo trimestre del año (39,61%).

Por su parte, la tasa de paro femenino (28,51%) se ha visto fuertemente incrementada, en 3,5 puntos por lo que, como ya ocurriera en el segundo trimestre del año, vuelve a incrementar la brecha con respecto a la de los trabajadores andaluces hombres (19,97%), que sube 1,5 puntos.

La cifra de parados de larga o muy larga duración, se incrementa, de manera importante, hasta situarse en los 347.600, pasando a representar ya el 37,28% del conjunto de parados, casi dos puntos más que en el trimestre pasado (35,43%). Este incremento no hace más que agravar uno de los problemas estructurales de nuestro mercado laboral: la cantidad de desempleados que ya han agotado todas sus prestaciones por desempleo.

UGT-A, tiene que ser tajante en la denuncia de este desproporcionado incremento del paro. La debilidad de nuestro modelo productivo vuelve a provocar que el incremento de los desempleados en Andalucía supere en ocho puntos el registrado para el conjunto del Estado, cuestión que es del todo inasumible e injusta desde cualquier prisma social.

El pasado debate sobre el Estado de la Comunidad Autónoma no ha servido para poner encima de la mesa la situación real por la que atraviesa Andalucía y su mercado laboral. Nuestros representantes, parecen ser incapaces de dejar a un lado sus intereses partidistas para, de una vez por todas, aunar sus esfuerzos en el que debe ser el objetivo prioritario de todos: generar empleo de calidad y minimizar los efectos socioeconómicos de la pandemia.

Desde UGT Andalucía somos conscientes de que son las empresas las que generan empleo y, en el caso de nuestra tierra, muy especialmente las pymes y micropymes. Por este motivo, apoyamos la mayor parte de las medidas destinadas a facilitar liquidez a las mismas, dado su efecto sobre el mercado laboral, pero este tipo de iniciativas tienen también que propiciar una reinversión en la mejora de la protección y de las condiciones laborales que ofrecen estas empresas para así, aprovechar el proceso de recuperación económica para también erradicar la tremenda precariedad imperante en nuestro mercado laboral.

En paralelo, tenemos que llevar a cabo una profunda reforma de los planes de empleo puestos en marcha por parte del Ejecutivo Autonómico. En la actualidad, los mismos no son más que actuaciones cortoplacistas y desestructuradas que apenas si sirven para hacer frente a necesidades muy puntuales pero, en ninguno de los casos, para dar respuesta a los históricos problemas estructurales de los que adolece el mercado laboral andaluz.

Por su parte, con respecto a la negociación de los nuevos presupuestos para 2021, es fundamental poner, cuantos recursos sean posibles, al servicio de la protección de la ciudadanía en general y de la clase trabajadora en particular. A su vez, la crisis sanitaria ha vuelto a poner de manifiesto cómo de trascendental resulta dotar con suficiencia presupuestaria, políticas públicas como la sanidad, la educación o la investigación, a la hora de cimentar un modelo de sociedad sostenible.

Encaramos un último trimestre del año fundamental y que servirá para marcar, en gran medida, en qué situación afrontará cada territorio el inicio del próximo ejercicio económico. De lo que hagamos en la parte final del año dependerá si, finalmente, 2021 sea el año de la consolidación de la recuperación económica o, por el contrario, el de un empeoramiento de los efectos de la crisis. La apuesta de nuestro Sindicato es clara: políticas públicas de calidad, industria, innovación, investigación y mejora de las condiciones laborales.