La Justicia condena a prisión al dueño de Acsur por un delito contra los trabajadores

La Justicia condena a prisión al dueño de Acsur por un delito contra los trabajadores

La Audiencia Provincial de Córdoba da la razón a los cinco extrabajadores de Acsur que denunciaron al empresario por un delito de abuso de situación de necesidad.

01/04/2016 |

Imagen de archivo. Mayo 2013. Cordópolis
Imagen de archivo. Mayo 2013. Cordópolis

Metal, Construcción y Afines de MCA-UGT Córdoba ha mostrado su satisfacción por una sentencia a la que considera relevante y trascendente, debido a que castiga con pena de cárcel a un empresario por un delito contra los derechos del trabajador.

La Audiencia Provincial de Córdoba ha condenado al dueño de Auxiliar de Canalizaciones del Sur (Acsur), Rafael José Diz González a una pena de prisión de dos años, con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo y una indemnización de 5.000 euros, a los cinco extrabajadores de dicha empresa (antigua adjudicataria de Emacsa) que demandaron vía penal en base al  artículo 311 del Código Penal contra los Derechos de los Trabajadores, en su punto 1º  "los que mediante el uso del engaño o abuso de situación de necesidad impongan a los trabajadores a su servicio condiciones laborales que perjudiquen, supriman o restrinjan los derechos que tengan reconocidos por disposiciones legales, convenios o contrato individual».

MCA-UGT Córdoba ha acogido con satisfacción este fallo judicial y espera sirva de precedente para muchos trabajadores que se encuentren en situaciones similares.  "Este no ha sido un caso aislado, sino que existen miles de conflictos parecidos que se han multiplicado exponencialmente en los últimos años con motivo de la crisis económica. Por ello es importante denunciar", apunta el sindicato, quien ha resaltado el papel fundamental de la Fiscalía y los servicios jurídicos de UGT-Córdoba en la resolución favorable del conflicto para los trabajadores.

Los hechos se remontan a 2012 en vísperas a la licitación de la adjudicación del servicio de mantenimiento de las canalizaciones del servicio municipal de agua de Córdoba (Emacsa). Tras la creación de una nueva sociedad por parte del mismo accionista, la plantilla de Acsur no es subrogada y la mantiene en una empresa próxima al cierre.Según la sentencia "…con la clara finalidad de eludir sus obligaciones, ocultando el cierre efectivo de la empresa, sin utilizar los mecanismos legales previstos para tal situación…". Primero deja de abonar la nómina, luego procede a dar vacaciones sin retribuir; no da ocupación efectivos a los mismos; cierran la sede principal, retiran la maquinaria y los trasladan a una nave sin luz ni agua.

Según dicta la sentencia (sic) "…aprovechándose de esta situación de necesidad en que se encuentran los trabajadores, derivado, no solo del impago de sus salarios, sino de la total falta de actividad de la empresa, y de las condiciones precarias en la que se encuentran, comunica a los mismos que su única salida es que inicien la demanda de extinción de contrato por impago de salarios…" con la consiguiente pérdida de derechos de recibir la indemnización correspondiente. Finalmente el 20 de mayo de 2013 fueron despedidos individualmente.