2020: el año que la pandemia hizo enfermar nuestro mercado laboral

2020: el año que la pandemia hizo enfermar nuestro mercado laboral

A pesar de la campaña de Navidad, el paro crece en casi 3.000 trabajadores y se han registrado prácticamente 100.000 contratos menos que en diciembre de 2019. El paro se eleva en 2.933 personas (0,30%) y se sitúa en 969.437 desempleados. Crece, con respecto a hace un año, en 191.503 trabajadores (24,62%), superior incluso al aumento registrado en el conjunto del Estado (22,90%). Cerramos un año marcado por una crisis sanitaria que ha vuelto a poner de manifiesto la debilidad de nuestro mercado laboral.

05/01/2021 |

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Andalucía finaliza el año como líder indiscutible del paro estatal: el 24, 93% de los parados del Estado son andaluces, porcentaje que se reduce mínimamente con respecto al del mes anterior (25,10%). A pesar de ello, nuestros dirigentes siguen sin ser capaces de poner en marcha un Plan de Choque por el Empleo que ayude a combatir las consecuencias de la crisis sanitaria.

El 10,03% de los desempleados son menores de 25 años, proporción que se reduce levemente con respecto a la del mes pasado (10,19%). Los jóvenes andaluces están viendo empeorada su situación laboral hasta niveles del todo insostenibles: en la actualidad 52 de cada 100 andaluces menores de 25 años que quieren trabajar no logran encontrar empleo.

Las trabajadoras andaluzas en paro reducen, también en apenas medio punto, su peso relativo (58,18%), entre el conjunto de desempleados respecto al mes anterior (58,67%). 2020, lejos de haber sido el año del  fin de las desigualdades laborales entre hombres y mujeres, ha visto incrementadas las mismas con la falsa justificación de ser una consecuencia inevitable de la crisis.

El paro entre los trabajadores extranjeros se ha vuelto a incrementar de manera significativa (0,96%). De igual forma, el aumento interanual ha sido del 50,53%, muy superior al del Estado (41,95%). Desde UGT Andalucía queremos mostrar nuestro absoluto rechazo a los discursos racistas y xenófobos que, por desgracia, están ya presentes en nuestros parlamentos y que no tienen más base que una tremenda y enfermiza ignorancia de la realidad por la que atraviesan estos trabajadores.

El sector servicios continúa recogiendo a más del  65% de nuestros parados (65,62%). Durante este mes, el paro se ha visto incrementado en la industria y la construcción y reducido en los servicios y la agricultura. Por provincias, el desempleo ha aumentado en cinco de ellas: Almería, Cádiz, Huelva, Málaga y Sevilla.

En diciembre se realizaron 9.320 contratos menos que en el mes anterior, lo que supone un importante descenso del 2,33%. Además, la contratación temporal sigue acaparando casi la totalidad de los contratos registrados: el 96,57% de los contratos firmados fueron temporales.

34 de cada 100 desempleados andaluces han agotado sus prestaciones. A pesar de ello, iniciamos un nuevo año sin que se haya sido capaz de afrontar la ansiada reforma que precisa nuestro Sistema de Prestaciones Públicas por Desempleo. Dos deben ser los objetivos esenciales de esta reforma: incrementar las prestaciones y ampliar el grado de cobertura de las mismas.

Por último, el último de los meses del año ha servido para que se incremente, aunque de manera casi inapreciable (0,01%), la afiliación a la Seguridad Social. La tasa interanual (-1,61%) se mantiene por debajo de la estatal (-1,86%), aunque en ambos casos se traducen en un menor nivel de afiliación que hace un año.

VALORACIÓN SINDICAL

Desde UGT Andalucía tenemos que valorarlos negativamente ya que, por primera vez en muchos años, diciembre ha dejado de ser un mes de reducción del número de desempleados y empeora un pésimo año en términos de empleo que, además, se ha cebado de manera contundente con los grupos de trabajadores que, habitualmente, más problemas tienen para acceder a un puesto de trabajo en condiciones dignas o para llevar a cabo una carrera profesional en igualdad de oportunidades.

La aparición del Coronavirus y de la crisis sanitaria por él generada ha desembocado en una tremenda parálisis económica que apenas si tardó tiempo en tener efectos sobre el empleo. Especialmente en una sociedad como la andaluza en la que PIB y empleo mantienen un elevado grado de elasticidad. Pero si algo ha hecho esta inesperada crisis es volver a dejar de manifiesto la precariedad imperante en el mercado laboral estatal y, especialmente en el andaluz.

Por ello, si de verdad queremos apostar por la calidad en el empleo es imprescindible, desde el diálogo social y el consenso, avanzar en la elaboración de un nuevo Estatuto de los Trabajadores que venga a recoger las nuevas realidades laborales, a profundizar en la eliminación de las desigualdades y a incrementar los derechos laborales.

Hay que derogar las dos últimas  Reformas Laborales que no han supuesto más que un amparo legal para la desprotección y el empobrecimiento masivo de la clase trabajadora, así como incrementar el SMI hasta el 60% del salario medio en España, tal como así recoge la Carta Social Europea y evitando otorgar a la representación de la patronal poder de veto.

Es necesario apostar por la vuelta a unas políticas regionales de empleo consensuadas con los agentes sociales más representativos, como única fórmula posible de mejorar la eficacia de las mismas y logrando así retomar el espíritu con el que se firmó el Acuerdo por la Reactivación Económica y Social de Andalucía.