El agotamiento del crecimiento económico comienza a ser evidente: se estancan las tasas trimestrales (0,6%) e interanuales (2,5%)

El agotamiento del crecimiento económico comienza a ser evidente: se estancan las tasas trimestrales (0,6%) e interanuales (2,5%)

En la mañana de hoy hemos conocido el indicador adelantado del Producto Interior Bruto (PIB), publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El agotamiento del proceso de recuperación económica comienza a hacerse evidente sin que haya llegado a tener efectos beneficiosos reales en el seno del mercado laboral andaluz. La interanual repite la tasa del trimestre anterior (2,5%) y lo mismo ocurre con el dato trimestral (0,6%).

31/10/2018 |

Tras tres años consecutivos encadenando crecimientos interanuales por encima del 3%, sumamos ya tres por debajo de dicha cifra, en esta ocasión repetimos el 2,5% del trimestre anterior. Quede demostrado así que, el crecimiento económico sin desarrollo social, sin mejora de las condiciones laborales, sin incrementar los salarios y los niveles de calidad de vida del conjunto de la ciudadanía, nunca perdura en el medio y largo plazo y no deja de ser una oportunidad perdida de mejorar en términos de cohesión socioeconómica.

De la misma forma, el crecimiento trimestral del principal de los indicadores económicos también estanca su ritmo y vuelve a situarse en el 0,6%, repitiendo el menor de los valores de los últimos cuatro años y poniendo en jaque a las principales instituciones y organismos económicos, tanto estatales como del conjunto de la Unión Europea.

El margen de reacción cada vez es menor y la necesidad de actuar, desde el ámbito de las Administraciones Públicas resulta ya imperiosa. La experiencia pone de manifiesto que no basta con "incrementar el pastel" si, después de ese incremento la "porción" que nos llevamos la mayor parte de la ciudadanía, la clase trabajadora, cada vez en menor.

Hay que comenzar ya a recuperar los derechos sociales y económicos perdidos durante los duros años de crisis y que, los casi cuatro que llevamos de recuperación económica no han servido para resarcir. Para ello, que mejor oportunidad que la elaboración de los nuevos Presupuestos Generales del Estado para incluir, no solo un importante incremento del SMI como el ya propuesto, sino además una mejora cuantitativa en la remuneración de los trabajadores del sector público que sirva de arrastre para incrementar los salarios, al menos lo establecido en el AINC, de los trabajadores del sector privado.