Emancipación juvenil: ¿ficción o realidad?

Emancipación juvenil: ¿ficción o realidad?

SURGENTE Jóvenes de UGT Andalucía denuncia que el constante encarecimiento de la vivienda junto a la situación de los y las Jóvenes en el mercado laboral hace que la emancipación de la población joven en Andalucía siga en mínimos históricos.

12/08/2019 |

Imagen noticia

En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud, una celebración anual que busca promover el papel de los y las  jóvenes como socios esenciales en los procesos de cambio y crear  un espacio para generar conciencia sobre los desafíos y problemas a los que estos y estas se enfrentan.Los jóvenes son agentes fundamentales del cambio social, el desarrollo económico y la innovación tecnológica. En definitiva, el futuro del planeta, por lo que es necesario celebrar este día con y por toda la juventud.

Por este motivo, desde SURGENTE Jovenes de UGT Andalucía  no queremos dejar pasar la oportunidad de hacer un llamamiento y denunciar  la situación de los y las jóvenes en el mercado laboral caracterizado por  la inestabilidad,  la precariedad laboral y desempleo  que junto al constante encarecimiento de la vivienda imposibilitan la emancipación de la población juvenil.

Según el informe del  Observatorio de Emancipación Juvenil (OBJOVEM) del  Consejo de la Juventud de España, correspondiente al último semestre de 2018, tan solo uno de cada cinco de los y las jóvenes menores de 30 se ha emancipado, es decir sólo un 19%, siendo éste el dato más bajo de emancipación desde 2002, sin embargo enAndalucía los datos son aún más devastadores, ya que sólo el 16%  de los y las jóvenes de entre 16 y 29 años están emancipados.

La  posición de los y las jóvenes ante el mercado de trabajo experimentó una notable mejoría en 2018, dado que se produjo un incremento del empleo y una disminución paralela de la temporalidad, el subempleo y las jornadas a tiempos parciales. Concretamente en Andalucía, en un año, la tasa de temporalidad de la población joven andaluza ha descendido más de 5 puntos, hasta situarse en el 63,5% a finales de 2018.

Como disminución anual, sin duda ha sido una de las más acusadas que se han registrado entre toda la población joven de España, sin embargo, el hecho de que más de 6 de cada 10 personas jóvenes que trabajan por cuenta ajena en Andalucía tengan contratos temporales, sigue representando una de las mayores proporciones existentes.

Por tanto, no puede concluirse que la mejora en las condiciones laborales que han sucedido en 2018, haya modificado la extrema precariedad laboral que padece la población joven. Basta con señalar que apenas el 34% de las personas jóvenes andaluzas trabaja, y que el 4,4% de los contratos que han formalizado a lo largo del cuarto trimestre de 2018 han sido indefinidos.

Bajo estas premisas, y el repunte que están experimentando los precios de las viviendas libres de venta y alquiler (del 4,24% y el 8,54% anual, respectivamente), no es nada sorprendente que la emancipación  de la población joven en Andalucía siga en mínimos históricos.

Si hablamos de salario, el salario medio que percibe una persona joven apenas ha cambiado, situándose alrededor de los 900 euros al mes, y si a esto se le suma el incremento de precios que están registrando los alquileres en el mercado libre (un 10,99% en apenas un año), imposibilita las opciones de abandonar el hogar familiar, por tanto, una persona joven asalariada en España tendría que dedicar casi la totalidad de su salario, el 91,2%, al pago mensual de un alquiler, obviando el resto de gastos que conlleva hacerse cargo de una vivienda. Y en el supuesto de adquirir una vivienda libre mediante un préstamo hipotecario, el esfuerzo económico inicial se reduciría hasta el 59,7% de su sueldo neto. Pero esta diferencia no debe confundir, ya que  las vías de obtención de una hipoteca son “impracticables para la mayoría de las personas jóvenes” ya que, por un lado, los y las jóvenes previamente tendrían que aportar unas garantías y unos ahorros que suelen estar fuera de su alcance. Y, por otro lado, supondría destinar el 59,7% del sueldo solo a abonar la primera mensualidad de una cuota hipotecaria, lo que superaría con creces el 30% que se considera como máximo que se debe dedicar cualquier persona a pagar la hipoteca.

Otro dato que deja el año 2018 es que apenas el 15,6% de los y las  jóvenes vive en solitario. Las mujeres en ese rango de edad lo tienen aún más complicado, ya que solo el 10,4% vive en hogares unipersonales, mientras que en el caso de los hombres lo hace un 23%.

En definitiva ante este escenario  SURGENTE Jovenes de UGT Andalucía  reclama soluciones eficaces, pasando necesariamente por la mejora de las condiciones de trabajo, el aumento de los salarios,  y la derogación de las reformas laborales.

Igualmente es preciso limitar el uso fraudulento de los contratos temporales y a tiempo parciales, el abuso de becarios/as y de contratos para la formación, vigilar mediante la Inspección de Trabajo el cumplimiento real de las jornadas de trabajo y evitar los excesos jornadas no retribuidas así como una mayor protección laboral para los y las  jóvenes.

Además son necesarios planes de emancipación juvenil y acceso a la vivienda realistas, y un plan de vivienda social, tanto para la compra como para el alquiler, mediante la creación de un parque de vivienda social, que dé debido cumplimiento a lo que marca la Constitución: el derecho a una vivienda digna. En este sentido, es fundamental establecer medidas para evitar la especulación, reformar las normas de transparencia en la gestión urbanística o incentivar con ayudas la adquisición de primera vivienda mediante políticas de vivienda pública, coordinando las acciones de las administraciones central, regional y local.

Por tanto, seguiremos reivindicando una mayor participación de las personas  jóvenes en el diseño y planificación de las políticas económicas, con el fin de conseguir un futuro con empleos y salarios dignos y en el que la revolución tecnológica no frene el aumento del progreso ni de los derechos laborales y sociales.