Empleo incumple su compromiso de reducir las peonadas mínimas para acceder al subsidio agrario a los trabajadores de Andalucía y Extremadura

Empleo incumple su compromiso de reducir las peonadas mínimas para acceder al subsidio agrario a los trabajadores de Andalucía y Extremadura

Los trabajadores y trabajadoras del campo de Andalucía y Extremadura se sienten engañados por la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ya que la promesa y compromiso que había adquirido con ellos, consistente en rebajar las jornadas necesarias para la solicitud del Subsidio y Renta Agraria, han sido incumplidos.

30/01/2015 |

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El compromiso, anunciado tras la reunión mantenida por el Ministerio con los agentes sociales el pasado 22 de diciembre, estipulaba que los trabajadores y trabajadoras sólo necesitarían acumular 20 peonadas, frente a las 35 fijadas con anterioridad, con el condicionante de que se confirmase la bajada de producción de la cosecha de la aceituna de molino en los meses de noviembre y diciembre, con la consecuencia de la pérdida de millones de jornales.

Desde FITAG-UGT Jaén entendemos que el Ministerio encabezado por Fátima Báñez ha estado jugando con los trabajadores agrarios de Andalucía y Extremadura con promesas que luego no se cumplen. Por ello exigimos la puesta en marcha inmediata de la reducción de peonadas para acceder al subsidio y la renta agraria

Es imprescindible la reducción de las peonadas por la imposibilidad de muchos trabajadores y trabajadoras de acumular las 35 necesarias actualmente para acceder al Subsidio y Renta Agraria por el brutal descenso de la cosecha de aceituna. Por ello exigimos al Gobierno que cumpla con su compromiso adquirido y las reduzca a 20, tal y como anunció.

Reivindicamos además que este problema no sea tratado como un hecho puntual, como una solución válida solamente para seis meses como anunció el ministerio, pues sería necesario dotar a este proceso de automatización para dar estabilidad a los trabajadores del campo, con medidas constantes a las que acogerse cada vez que se produzca una disminución de las cosechas, tanto de la aceituna como cualquier otra campaña, sin tener que reiniciar el proceso de negociaciones para conseguirlas.