La inflación se consolida en el 2,2% al tiempo que se ralentiza la economía: 2,5% frente al 2,8% del trimestre anterior

La inflación se consolida en el 2,2% al tiempo que se ralentiza la economía: 2,5% frente al 2,8% del trimestre anterior

En la mañana de hoy hemos conocido el indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo (IPCA), publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), así como la Contabilidad Nacional Trimestral. Una vez más, la falta de medidas concretas para encauzar el proceso de recuperación económica hacia un reparto más justo de la riqueza generada está provocando un doble efecto negativo: pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y agotamiento del proceso de recuperación económica.

28/09/2018 |

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En cuanto al IPC, de confirmarse estos datos, cuando conozcamos los valores definitivos a mediados de octubre, la tasa interanual de inflación se situaría en el 2,2%, la misma que la registrada el mes pasado. De esta forma, se confirmaría la pérdida de poder de compra de los trabajadores andaluces y se justifica, una vez más, nuestra exigencia de poner en marcha ya los incrementos salariales pactados en el Acuerdo de Negociación Colectiva.

 Con la inclusión de los datos propios de este mes, se demuestra la nula relación existente entre la desaceleración del proceso de recuperación económica y la evolución del nivel general de precios o, mejor dicho, entre la inflación y la evolución del PIB. Tasas como las que venimos recogiendo no hacen más que profundizar en las dificultades que tienen, miles de familias trabajadoras andaluzas afectadas por la crisis y ahora ajenas a la recuperación macroeconómica.

Como ya hemos denunciado en infinidad de ocasiones, este temor a intervenir decididamente en la socialización de la economía muestra ya efectos evidentes en la recuperación del PIB estatal. Según los datos publicados hoy, el principal indicador macroeconómico no fue capaz de mejorar su ritmo de crecimiento con respecto al pasado trimestre, repite el 0,6% y, lo más negativo, la tasa anual de crecimiento económico (2,5%) vuelve a perder tres décimas con respecto a la alcanzada al inicio del ejercicio económico (2,8%) y queda, por lo tanto, muy lejos de la obtenida hace justo un año, en el segundo trimestre de 2017 (3,1%).

La recuperación económica, que algunos agentes nos quieren hacer ver como generalizada y consolidada, corre el riesgo de agotarse sin que haya sido capaz de ir más allá de las cuentas de resultados de las grandes empresas. Por el contrario, las economías domésticas, las que representan la realidad económica del país más allá de lo que, de forma puntual, pueda decir el Ibex 35, continúan siendo víctimas de unas condiciones laborales precarias, de unos salarios indignos y de unas políticas públicas que en nada se parecen a las que en su día consolidaran ese Modelo de Estado del Bienestar Europeo al que aspirábamos.