Las retribuciones de los trabajadores mejoran en el final del año

Las retribuciones de los trabajadores mejoran en el final del año

Los costes salariales en Andalucía crecen un 0,8% con respecto al cuarto trimestre de 2019 mientras que a nivel estatal caen 7 décimas. El coste laboral en las empresas andaluzas se situó en 2.445,99 € por trabajador y mes en el cuarto trimestre de 2020, con un incremento del 1,1% respecto al mismo periodo de 2019.

17/03/2021 |

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El coste salarial por trabajador y mes crece un 0,8% interanual y se establece en 1.816,34 € de media en Andalucía. Por su parte, los otros costes también aumentan en los últimos doce meses, en este caso un 1,8%, situándose en 629,65 € por trabajador y mes. En este apartado se incluyen las cotizaciones obligatorias, las percepciones no salariales y las subvenciones y bonificaciones.

Por sectores, con respecto al cuarto trimestre del pasado año, los costes salariales se incrementaron en la construcción  y en los servicios y se redujeron en la industria.En cuanto al tiempo de trabajo, la jornada pactada, durante el cuarto trimestre del año, se redujo con respecto a las 149,2 alcanzadas el tercer trimestre del año, hasta las 147,9 horas mensuales, siendo efectivas 119,9 de ellas y no trabajadas 28,5 horas. Por su parte, las horas extras realizadas por trabajador al mes se incrementaron con respecto a las registradas el trimestre pasado (0,4 horas), siendo ahora de 0,5 horas.

Finalmente, se constataron 12.471 vacantes, el 16,4% de las registradas en el conjunto del Estado. En cuanto a los motivos argumentados por las empresas que aseguran no tener vacantes, el 95,9% de ellas manifiestan que es por no necesitar más trabajadores y solo el 2,8% de ellas alegan un elevado coste de contratación.

Andalucía se sitúa  ampliamente por detrás de la media estatal en los tres indicadores. No obstante, la brecha vuelve a reducirse dado que, en esta ocasión, los incrementos experimentados para nuestra Comunidad Autónoma han sido muy superiores a las tasas registradas en el conjunto del Estado, donde incluso han obtenido dos de ellas negativas.

Aún así, las amplias diferencias entre el norte y el sur de la península en esta materia continúan plenamente vigentes. De hecho, las 5 CCAA con un coste laboral superior a la media estatal pertenecen a la mitad norte: País Vasco, Madrid, Navarra, Cataluña y Asturias. Ampliando un poco más la observación, comprobaríamos como 9 de las 10 regiones con mayores costes laborales son septentrionales, solo Murcia se cuela en este grupo.

Si lo que comparamos ahora es la evolución anual de estos costes laborales, la situación relativa de nuestra Comunidad Autónoma, con respecto a la media estatal, vuelve a mejorar de manera destacada, situándonos entre las Comunidades Autónomas con mayor crecimiento interanual de los costes laborales.

De esta forma, el aumento del 1,1% obtenido en Andalucía solo ha sido superado por los experimentados en cuatro CCAA: Murcia (5,3%), Castilla y León (3,7%), Cantabria (2,8%) y Castilla – La Mancha (2,5%). En sentido contrario, es de reseñar los elevadísimos retrocesos de los costes laborales alcanzados en  Canarias (-9,3%) e Illes Balears (-9,0%), que lideran el grupo de 6 CCAA donde los costes laborales son ahora inferiores a los que se registraban hace un año.

 Si observamos la evolución de los costes salariales en los últimos años podemos constatar cómo, tras lo acontecido en el segundo trimestre del año, cuando los efectos del coronavirus eliminaron la tendencia cíclica por la que, los segundos trimestres de cada año suponían un incremento considerable del coste salarial, el tercero de los trimestres de 2020 ya provocó la recuperación  de la evolución más habitual que, ahora en el último del año, viene a verse confirmada.

Si descendemos a nivel sectorial comprobamos que, nuevamente, los mayores salarios se dan en el sector industrial (1.976,08 €), superando en casi 50 € los del sector de la construcción (1.926,52 €) y en más de 190 € los de los servicios (1.785,56 €). A pesar de ello, los costes salariales en la industria andaluza decrecieron un 0,76% en el último año. Por el contrario, en los servicios y en la construcción se incrementaron, en este caso, en un 1,14% y en un 0,62% respectivamente.

En lo relativo al tiempo de trabajo, durante el cuarto trimestre de este año se han incrementado las horas pactadas, las pagadas y, en mayor medida las no trabajadas. Las horas efectivas se han reducido con respecto al cuarto trimestre de 2019, en casi 7 horas. Por su parte, las horas extras trabajadas se han reducido una décima y ahora son de 0,5 por trabajador y mes.

Finalmente, en cuanto a las vacantes registradas, Andalucía cuenta con un total de 12.471 vacantes, el 16,4% de las del conjunto del estado, lo que nos mantiene en la tercera posición en la clasificación de las CC.AA. con mayor número de vacantes, solo por detrás de la Comunidad de Madrid (22,9%) y Cataluña (21,3%). En una posición también elevada se sitúa la Comunidad Valenciana (6,8%) mientras que, La Rioja y Baleares (ambas 0,5%) destacan en la zona más baja, en este caso con porcentajes de menos de medio punto del total estatal.

A su vez, entre los motivos alegados por las empresas que aseguran no tener vacantes en sus plantillas, en Andalucía, prácticamente la totalidad de ellas alegan deberse a no necesitar más empleados, concretamente el 95,9% porcentaje que se incrementa 2,3 puntos con respecto al del trimestre anterior (93,60%). Por el contrario, únicamente un 2,8% afirman no contar con vacantes por el elevado coste de contratación, proporción medio punto menor que la que se daba en el tercer trimestre del pasado ejercicio económico (3,30%). Estos porcentajes son bastante parecidos a los obtenidos en el conjunto del Estado, donde el 95,7% de las mismas afirman no necesitar más trabajadores y solo un 2,6% de ellas alegan elevados costes de contratación.

En definitiva, los datos conocidos hoy no hacen más que refrendar nuestra apuesta por la generación de empleo de calidad y por la implantación de salarios suficientes. Para ello, tenemos que derogar las dos últimas Reformas Laborales, tan dañinas para la clase trabajadora; volver a poner en valor la Negociación Colectiva, recuperando el equilibrio en el seno de las relaciones laborales y retomar la senda del incremento del SMI, para cumplir con lo establecido en la Carta Social Europea.