Los comedores escolares, una medida de emergencia ante la ausencia de políticas adecuadas contra la pobreza

Los comedores escolares, una medida de emergencia ante la ausencia de políticas adecuadas contra la pobreza

UGT considera que el necesario Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social debe acometer ayudas para mitigar los efectos de la falta de ingresos en la infancia, y establecer medidas no solo paliativas, sino preventivas y transversales a todas las instituciones y niveles administrativos.

11/07/2017 |

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El 30,5% de los niños sufren pobreza relativa  (ingresos familiares inferiores a 17.238 euros al año) y España es ya el cuarto país de la OCDE con mayor proporción de niños residiendo en hogares sin empleo, hasta un 14%. Un año más, los comedores escolares constituyen un recurso imprescindible para garantizar al menos una comida al día a muchos menores de una población claramente empobrecida, pese a la recuperación económica. UGT considera que el necesario Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social debe acometer ayudas para mitigar los efectos de la falta de ingresos en la infancia, y establecer medidas no solo paliativas, sino preventivas y transversales a todas las instituciones y niveles administrativos. El sindicato  defiende un marco de derechos sociales y prestaciones económicas, como la Prestación de Ingresos Mínimos, que pese a tener el respaldo mayoritario de los grupos, está paralizada en el Congreso.

Un año más, al terminar el periodo escolar, lo que para algunos niños significa disfrutar de las vacaciones de verano, para otros lamentablemente se convierte en un riesgo vital. Son muchas las familias que han sufrido los efectos más crudos de una crisis que no termina y que se ven imposibilitados para garantizar una alimentación adecuada a sus hijos.

Según el último informe de Unicef, España es el cuarto país de la OCDE con mayor proporción de niños residiendo en hogares sin empleo, hasta un 14%, sólo superado por Nueva Zelanda, Hungría e Irlanda, países que ninguno pertenece a nuestro entorno europeo más cercano; y estima que el 30,5% de los niños sufren pobreza relativa en nuestro país, es decir, los ingresos de su familia son inferiores 17.238 €/año, último dato disponible del umbral de riesgo de pobreza de una familia compuesta por 2 adultos y 2 niños en 2015, según la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el INE. La tasa de riesgo de pobreza para los menores de 16 años se situó en el 28,9%, siendo 6,6 puntos superior a la del conjunto de la población.

Habilitar el número de plazas de los comedores escolares de verano a la demanda

Si bien las Comunidades Autónomas, conscientes de esta circunstancia ponen en marcha el servicio de comedores escolares en la época estival y de esta forma se garantiza al menos una comida a los pequeños en situación de riesgo de pobreza o exclusión social, para nuestro Sindicato no es suficiente.

Desde UGT valoramos como preocupante la situación de aquellos niños que no puedan acceder al programa bien por falta de plazas habilitadas en los centros o bien por no encontrarse en edad escolar, negándoseles, por tanto, el poder recibir ese menú escolar como la única comida que realicen al día. ¿Cómo se les está garantizando su alimentación? Además los programas de comedores escolares sólo funcionan de lunes a viernes sin que cubran ni los fines de semana ni los festivos.

Por estas razones, si bien estimamos acertado la decisión de abrir sus comedores durante el verano, es fundamental que los mismos dispongan de tantas plazas habilitadas como demanda haya y que la condición para acceder a estos comedores escolares de verano sea que los usuarios estén en situación socioeconómica desfavorecida.

Además, y para garantizar una cobertura diaria a todos los niños independientemente de su edad, se deberían destinar ayudas económicas directas para familias con menores que se encuentren en situación de vulnerabilidad para posibilitar una comida equilibrada en casa y que sean complementarias con los salarios sociales.

Reivindicamos como una forma de evitar la posible estigmatización para el niño, por parte de su entorno social más cercano por el hecho de estar adscrito a este tipo de programas y con ello su exclusión social y escolar, la habilitación de programas educativos como pueden ser las actividades extraescolares, a similitud de campamentos o colonias de verano, gratuitos para las familias con problemas económicos, unido a la posibilidad de adquirir comida para el fin de semana. Este tipo de programas no sólo fomenta la garantía de alimentación de los niños a lo largo del día sino que es una fuente de creación de puestos de trabajo para llevar a cabo estos programas estivales.

Todos los escolares deberían tener garantizado el acceso a unos servicios públicos de apoyo necesarios, independientemente de la etapa electiva en donde se encuentren, como el transporte, para que los niños puedan acceder a estos programas, y analizar la calidad de la alimentación en los comedores escolares y ampliar el acceso a los comedores.

Medidas para mitigar los efectos de la falta de ingresos en la infancia

Desde nuestro Sindicato, consideramos que garantizar la alimentación infantil a través de los comedores escolares, es sólo una medida de emergencia, una medida puntual como última alternativa ante la ausencia de otras medidas de garantía de alimentos a la infancia, pero insuficiente. Es necesario que el futuro Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social, acometa ayudas eficaces para las familias para mitigar los efectos de la falta de ingresos en la infancia, mediante una verdadera política social pública estableciendo no sólo medidas paliativas sino también preventivas, y transversales a todas las instituciones y niveles administrativos.

Medidas coyunturales como los comedores escolares son necesarias pero no suficientes. Se deben implantar medidas que supongan cambios estructurales. Es necesaria una política integral de protección a la familia, a la infancia, medidas más eficaces y que lleguen a más destinatarios, y de garantía de rentas.

Desde nuestro Sindicato, estimamos más conveniente la instauración de una verdadera política de garantía de rentas, la cual debe ser una prioridad para todos los poderes públicos comprometiéndose en ello todo el conjunto de las administraciones. La inversión en la infancia aún recae casi en su totalidad en las familias mientras que los rendimientos de esta inversión repercuten en toda la sociedad.

Para UGT, es fundamental instaurar un marco de derechos sociales y prestaciones económicas a través de un sistema de garantía de rentas mínimas bajo los principios de igualdad y universalidad que garantice que todos los ciudadanos que se encuentran en situación de necesidad reciban una prestación económica. En esta línea se encuentra nuestra Iniciativa Legislativa Popular de creación de una Prestación de Ingresos Mínimos, que garantice unos ingresos adecuados a las personas que, tienen disponibilidad para trabajar pero carecen de empleo y de unos recursos económicos suficientes para sí y, en su caso, para los familiares a su cargo, asegurando unas condiciones mínimas para atender sus necesidades más esenciales.