UGT Andalucía exige medidas para la integración social y laboral plena de las personas con VIH

UGT Andalucía exige medidas para la integración social y laboral plena de las personas con VIH

Con motivo del 1 de diciembre, Día Mundial de la Lucha contra el Sida, en el que se conmemora desde el año 1988 este día, aprovechamos desde UGT Andalucía para seguir haciendo visible esta enfermedad, a causa de la cual han muerto en todo el planeta más de 25 millones de personas, constituyendo por desgracia, una de las epidemias más destructivas de la historia.

01/12/2020 |

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Y es que a pesar del descenso del número de personas afectadas por el VIH en los últimos años, siguen detectándose casos, siendo un ejemplo de ellos las 504 nuevas infecciones del año 2019. Cierto es que, según la Consejería de Salud y Familia de la Junta de Andalucía, se constata un progresivo descenso del número de nuevos casos de VIH, pasando de los 757 en 2015 a los actuales 504 en 2019, de los que el 83% de las nuevas infecciones se produjo en hombres y el 16% en mujeres.

Pero no por esta disminución podemos bajar la guardia, ya que se siguen produciendo contagios, y es por ello que desde nuestro sindicato denunciamos que aún no se ha puesto en marcha a nivel estatal, el Pacto Social por la no discriminación y la Igualdad de trato asociada al VIH que se aprobó hace dos años, al igual que denunciamos que se debe llevar a cabo una actualización del  Plan andaluz frente al VIH/SIDA y otras ITS 2010-2015, el  cual desde el año 2010 que se puso en marcha y tras más de cinco años de cumplir su vigencia, aún no se ha renovado, siendo necesaria su reajuste a las nuevas realidades en las que vivimos.

Desgraciadamente, según estamos advirtiendo, parece que la grave pandemia que estamos atravesando está permitiendo que se dejen en el olvido muchas otras cuestiones sumamente importantes y que también les afecta a numerosas personas, como puede ser la discriminación que sufren las personas afectadas por el VIH. No estamos hablando de casos aislados, muestra de ello es que  desde el año 2003 hasta el 2019, se han notificado un total de 56.748 nuevos diagnósticos de infección por VIH en nuestro país, sufriendo muchos de ellos, en primera persona la desigualdad, discriminación y vulnerabilidad de sus derechos fundamentales.

No en vano, en los últimos días, los expertos han alertado de que la pandemia de COVID-19 puede frenar los logros alcanzados después de muchos años de esfuerzo en otras enfermedades infecciosas como el VIH, pudiéndose frenar los avances logrados por la interrupción de numerosos programas contra esta enfermedad.

Para el sindicato, también esta conmemoración en este 2020 ha quedado empañada por la crisis sanitaria actual y por efectos nocivos en la sanidad, en la economía y en la sociedad en general, ya que la atención mundial se ha mantenido sobre la pandemia, quedando en segundo plano, otras enfermedades con es el SIDA.

Lo más grave es que esta crisis no solo está perjudicando y llevando al límite nuestro sistema sanitario, sino que también está afectando gravemente los derechos sociales de estas personas, por lo que la lucha contra el COVID-19 no puede significar dejar atrás al colectivo con VIH.

Debemos seguir situando a las personas más vulnerables, como es este caso, en el centro de nuestras demandas y reivindicaciones, por ello desde nuestra organización apoyamos y participamos en el diseño del “escudo social” que se puso en marcha para contrarrestar las consecuencia económicas y sociales causadas por el coronavirus y para proteger a los colectivos más desprotegidos, entre los que se encuentran las personas con VIH.

Por ello, queremos alzar la voz para impedir que la actual pandemia deje atrás a las personas con VIH, ni que signifique un grave retroceso en su integración social y laboral. Es más, la suspensión de los servicios de atención para el VIH, para priorizar a los casos de la Covid-19, puede tener graves efectos en el estado de salud de las personas afectadas por esta enfermedad y en consecuencia para el resto de aspectos en la vida de dichas personas.

Además, sus consecuencias y su impacto socioeconómico desigual en la población, y especialmente, en las personas trabajadoras con VIH, aumentan su vulnerabilidad social y laboral, y tiene una incidencia directa en su acceso a un empleo y el mantenimiento del mismo. Los cierres por cese de actividad y las reducciones de plantilla en los centros de trabajo, pueden ser la excusa perfecta para despedir a las personas por su estado seropositivo.

Para nuestro sindicato, es necesario, más que nunca, no sólo reforzar, sino también ofrecer una protección de sus derechos, entre los que se encuentran el derecho al trabajo; y la libre elección del mismo, en condiciones equitativas y satisfactorias, sin discriminación alguna, a la promoción a través del trabajo, y a igual salario por trabajo de igual valor.

Por ello, exigimos que los poderes públicos de una vez por todas, implementen medidas para que el Covid-19 no suponga un riesgo añadido para las personas con otras patologías, en este caso afectadas por VIH y no signifique la eliminación de todos los avances conseguidos.

Además, desde UGT aprovechamos este día de lucha contra el sida para seguir reivindicando nuestras exigencias al respecto, siendo imprescindible que se lleve a cabo:

La implementación de estrategias, por parte de las administraciones públicas, que aborden la discriminación que sufren las personas con VIH, máxime en un momento como el que estamos viviendo, para que no se acabe apartando a estas personas de los espacios de participación social y laboral, y que pueda suponen una pérdida de sus derechos y de su protección social.

El abordar el VIH en el ámbito laboral, como una cuestión de salud, libre de discriminaciones, y donde no se vulneren los derechos fundamentales de la persona.

La atención de  las necesidades de incorporación al mercado laboral, erradicando las discriminaciones en el acceso al empleo.

La garantía en el mantenimiento del puesto de trabajo.

 Impedir que las promociones internas, rechazos en el puesto de trabajo, despidos, falta de confidencialidad y obligación de realizarse pruebas serológicas, se sigan produciendo en el ámbito laboral.

En definitiva este día no puede quedar en el olvido a causa de la pandemia actual, muy al contrario, debemos seguir trabajando por aquellas personas afectadas por VIH que están viendo como los derechos y logros conseguidos están siendo aniquilados, tras mucho tiempo de lucha, debiendo continuar con su integración social y laboral plena.