Rueda de Prensa

UGT MÁLAGA ANALIZA LA SITUACIÓN DE LA PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES EN LA PROVINCIA EN EL PERÍODO DE LA CRISIS

LOS ACCIDENTES DE TRABAJO EN JORNADA HAN AUMENTADO UN 30% EN LOS ÚLTIMOS CUATRO AÑOS Y EN EL 40% DE LOS ACCIDENTES OCURRIDOS EN NUESTRA PROVINCIA ENTRE EL 2007 Y EL 2016 NO SE HA HABÍA REALIZADO EVALUACIÓN DE RIESGOS DEL PUESTO DE TRABAJO.

21/04/2017 |

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Ante la conmemoración el próximo 28 de abril del Día Mundial de la Prevención de Riesgos Laborales, la Unión General de Trabajadores de Málaga ha analizado la situación de la siniestralidad y la salud laboral en la provincia en el período comprendido entre 2007-2016.

Así, la Secretaria General de UGT Málaga, María Auxiliadora Jiménez, y el Secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente del Sindicato, Francisco Rodríguez, señalaron que la supuesta recuperación económica referida por el Gobierno del PP no se ha trasladado al mercado laboral, donde las empresas cada vez invierten menos en Prevención y la siguen viendo como un coste agregado y no como una inversión, lo que lo que no solo pone en riesgo la vida  y la integridad de los trabajadores y trabajadoras, sino que también hacen que sea el conjunto de la sociedad a través de sus servicios públicos o de las familias quienes asuman los costes derivados de ello. De hecho, el coste anual a nivel nacional de la no prevención de los riesgos psicosociales se cifra entre 545 y 810 millones de euros (de los cuales el 50% serían costeados por las familias a través del cuidado informal, y el 18,6% a través de los servicios públicos de salud al tramitarse como accidente común o enfermedad no profesional). E igual ocurre con el cáncer de origen laboral que normalmente se gestionan como enfermedad común lo que supone un sobrecoste para los Servicios Públicos sanitarios de 158 millones de euros.

En dicho sentido, la Secretaria General de UGT Málaga señaló: “a pesar de la disminución y la caída de la producción en los años más duros de la crisis, la siniestralidad laboral se mantiene como una constante que repunta en cuanto la producción se recupera.  Por eso, desde UGT Málaga vamos a hacer de este año el AÑO DE LA PREVENCIÓN DE RIESGOS, impartiendo talleres formativos y realizando jornadas para la capacitación de nuestros delegados y delegadas en materia de prevención, así como incidiendo en la formación en esta también en el ámbito educativo.  Así como mes a mes, queremos poner el foco en algún aspecto relacionado con la salud laboral, a través de las redes sociales y medios de comunicación. Pretendemos hablar de enfermedades profesionales, de accidentes por caídas en altura, de prevención de riesgos psicosociales como la ansiedad o la depresión, o de ergonomía. Y pretendemos hacerlo considerando igualmente todos los sectores productivos”.               

Por su parte, el Secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente analizó con detalle la siniestralidad laboral en la provincia, deteniéndose especialmente en las cifras que reflejan dicha situación, y estableciendo una división entre la fecha de inicio de la crisis (2007), el año de promulgación de la Reforma Laboral (2012) y 2016 como últimos datos anuales disponibles. Así, Francisco Rodríguez señaló: “en el caso de las enfermedades profesionales declaradas, estas aumentaron de 2007 a 2012 en un 75% (de 67 a 117 casos) y de esta fecha a 2016 se produjo un aumento de un 36% (117 a 159 casos).  Asimismo, si en 2007 el 68,7% de las enfermedades eran declaradas en hombres y el 31,3% en mujeres, del 2012 en adelante la tendencia es a la equiparación (57,3% en hombres y 42,7% en mujeres en dicho año;  y 48,4% en hombres y 51,6% en mujeres en 2016.  Hay una clara inversión de los porcentajes, debido principalmente al auge de sectores productivos más feminizados en detrimento de otros como construcción, de mayor preponderancia al inicio de la crisis”.  

“De otro lado, y en este punto –resaltó Rodríguez-, es necesario exigir mayor coordinación y control público por parte de las distintas Administraciones en relación a la actividad de  las mutuas en este ámbito, en el cual se han privatizado actuaciones que deberían ser exclusivas de la Seguridad Social”.

“Con relación a los accidentes de trabajo en jornada durante 2007 se producen un total de 32.159 accidentes, a continuación, esta cifra desciende año tras año hasta llegar a un mínimo en 2012 de 12.141. En 2016 se producen 15.735 accidentes, un 30% más que en el año 2012.

El descenso del número de accidentes desde 2007 hasta 2012 viene originado por la pérdida paulatina de población ocupada a causa de la crisis, donde la tasa de paro llega hasta el 35,5%. En 2012, con la Reforma Laboral del PP el número de accidentes aumenta y la situación de inseguridad laboral instalada en los trabajadores/as continúa, lo cual provoca más accidentes sobre todo por el aumento del estrés por la precariedad del empleo, aumento de cargas de trabajo, ampliación de las jornadas. A eso lo añadimos la falta de implementación de medidas y de medios de control en materia de Salud Laboral por parte de las Administraciones.  De hecho, en el  40% de los accidentes ocurridos en nuestra provincia entre 2007 y 2016 no existía siquiera evaluación previa de los riesgos inherentes al puesto de trabajo.”

Rodríguez continuó: “los accidentes de trabajo in itinere en el año 2007 fueron 4.221 lo que suponía un 11,5% sobre el total de accidentes laborales de ese año.  En 2012 fueron 2.276 accidentes, lo que supone un 15,8 % del total.  En 2016 ocurrieron 2.997 accidentes acaparando el 16% del total, un incremento motivado también por el aumento de la contratación a jornada parcial que multiplica el número de desplazamientos.

Por otra parte, con relación a los accidentes en jornada por sectores podemos señalar como el incremento de la actividad en el sector servicios también se manifiesta en un incremento de la siniestralidad en dicho sector y las oscilaciones de este durante la crisis: de 15.433 accidentes en 2007 llegó a un mínimo en 2012 de 8.840, subiendo en 4 años a 11.537  accidentes en 2016, un 30,5 % más.  En construcción igualmente se manifiesta claramente la realidad del mercado en los últimos años: de 12.146 accidentes en 2007,  toca fondo con 1.523  en 2013, subiendo en 3 años hasta 2016 un 45 %, con 2.213 accidentes.

Con relación al género, en 2007 los hombres sufrieron 25.911 accidentes, un 80,6 % y las mujeres 6.248, un 19,4 %.  En 2012 los hombres sufrieron  8.346 accidentes, un 68,8 %, y la mujeres 3.795, un 31,2 %.  En 2015 (últimos datos disponibles)  los hombres  sufrieron 10.070 accidentes,  un 67,6 % y las mujeres 4.834, un 32,4 %.”

Respecto a la gravedad de los accidentes:

 

Leves:   En 2007  fueron 31.174, un 98,68 % del total.

                     En 2012  fueron 11,970, un 98,59 % del total.

                     En 2016  fueron 15.554, un 98,85 % del total.

       Graves: En 2007  se produjeron 392 accidentes, un 1,22 % del total.

                     En 2012 se produjeron 161 accidentes, un 1,33 % del total.

                     En 2016 se produjeron 164 accidentes, un 1,04 % del total.

 

      Mortales: En 2007 hubo 33 accidentes mortales, un 0,10 % del total.

                         En 2012 se produjeron 10 accidentes mortales, un 0,08 %   del total.          

                         En 2016  hubo 17 accidentes mortales, un 0,11 % del total.”

       

Por último, el Secretario de Salud Laboral de UGT Málaga detalló el índice de incidencia de siniestralidad (accidentes en jornada ocurridos por cada 100.000 personas expuestas en relación con la población afiliada a la Seguridad Social con la contingencia de accidente laboral específicamente cubierta) señalando que este ha aumentado con relación a 2012 en un 20%.

 

Ante todo ello, la Secretaria General de UGT Málaga volvió a reclamar a las empresas y Administraciones un mayor compromiso con la prevención de riesgos laborales en el trabajo: “exigimos recursos materiales y humanos para que la Inspección de Trabajo pueda cumplir con su importante función de vigilancia y control, así como derogar las últimas reformas laborales que tanto daño han hecho, exigiendo a las empresas una mayor inversión en prevención en cumplimiento de la ley, porque no se puede admitir que para muchos trabajadores y trabajadoras acudir a su puesto de trabajo siga suponiendo poner en riesgo su vida o su salud.”