Los precios subieron en Jaén un 2’9% en el último año, lo que exige un incremento salarial que asegure el nivel de consumo

Los precios subieron en Jaén un 2'9% en el último año, lo que exige un incremento salarial que asegure el nivel de consumo

15/02/2017 |

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Por lo tanto, encadenamos ya varios meses consecutivos con un nivel general de precios superior al que se registraba hace justo un año.

Por grupos, vivienda ha sido el grupo que, en mayor medida, ha incrementado sus precios, consecuencia del encarecimiento de la luz. Transporte, también ha destacado en este apartado fruto del incremento en el precio de los carburantes. Por el contrario, las rebajas en el sector textil han situado al grupo vestido y calzado (-14’65%) como el que más ha visto reducido el precio de sus productos.

Por provincias, durante el pasado mes de enero, los precios se redujeron en todas las provincias andaluzas. La caída más destacada fue la obtenida por Granada (-1,0%). En sentido contrario, Cádiz, Córdoba y Málaga (-0,5%) registraron los descensos de precios más reducidos.

A lo largo del último año, en todas las provincias se han incrementado los precios. Córdoba (3,4%) destaca por ser la provincia más inflacionista y Cádiz y Granada (2,7%) las que menos. De esta forma, las diferencias interprovinciales se incrementan hasta las siete décimas.

Otras cuestionesque, además del Índice General de Precios, afectan a nuestro poder adquisitivo de forma importante:

o     Los carburantes se han encarecido muchísimo durante el pasado mes de enero, hasta el punto de convertirse en uno de los dos grandes protagonistas de este repunte inflacionista. La reducción de la producción por parte de los principales países exportadores de petróleo ha provocado graves aumentos de precios en el combustible más demandado como es el diesel.

o     El Euribor a un año, vuelve a reducirse con respecto al valor de diciembre y se sitúa en el -0,095, muy por debajo, por tanto, del 0,042 en el que se situaba en enero del pasado año. De esta forma, las revisiones hipotecarias volverán a ser a la baja y a suponer el único respiro para nuestros bolsillos.

o     En cuanto a la energía, en enero se volvió a incrementar, de forma desmesurada, el recibo de la luz, en este caso un 6% con respecto al mes anterior. De esta forma, encadenamos ya un total de nueve meses consecutivos con subidas del precio de la luz. Tan inadmisible está siendo el incremento de precios que venimos soportando que, en solo un año, la factura que pagamos por encender la luz es un 28% superior a la de enero de 2016.

o     El comienzo de un nuevo ejercicio económico suele venir acompañado del incremento de muchos de los bienes y servicios más cotidianos: subidas energéticas (gas, butano o carburantes) del 8%, nueva carga impositiva al alcohol y al tabaco e incremento en el precio de los servicios postales.

En definitiva, el nivel general de precios está poniendo de manifiesto la debilidad de la economía jiennense en particular, andaluza y española en general. La inestabilidad de la que venimos siendo víctima durante todo el periodo de crisis económica, la ausencia de un plan creíble para superar la misma, así como el elevado nivel de dependencia de factores de producción de los que no disponemos, como el petróleo, ha provocado que en apenas unos días hayamos pasado de hablar del riesgo de deflación a inflación desmesurada.

Con los datos de este mes, tras algo más de dos años sin interanuales positivas, se sitúan ya en varios meses consecutivos con precios superiores a los del mismo mes del año anterior. Desgraciadamente, aunque el riesgo de deflación está olvidado, ahora nos encontramos con algo peor, un importante descenso de nuestro poder adquisitivo al estar asistiendo a unos precios que suben sin control sin que se esté produciendo la necesaria recuperación de nuestra economía.

Ni Patronal, ni Gobierno, parecen querer entender la vital importancia que el consumo interno tiene en cualquier proyecto de reactivación de una economía. Más aún si la misma no está sustentada en un desarrollo industrial capaz de hacer minorar los efectos negativos de decisiones tomadas en centros de poder muy lejanos a nuestros territorios. Por ello, es imprescindible llevar a cabo un importante proceso de mejora salarial, haciendo que el conjunto de las retribuciones que recibimos los trabajadores/as crezca por encima de la inflación real y volviendo a recuperar la importancia que, en su día, tuvieron las cláusulas de revisión salarial y la propia negociación colectiva.