“Sin inversión pública es casi imposible la industrialización”

"Sin inversión pública es casi imposible la industrialización"

UGT. Pepe Álvarez posa —antes de la entrevista— en la sala Nicolás Redondo de la UGT en Jaén. —Viene a participar en el Foro Jaén Debate. ¿Cuál es el mensaje que trae? —Quiero hablar del momento económico y político de España. En 2017 no fue posible abrir la agenda social. En este, tiene que ser el año. Queremos recuperar derechos o, lo que es lo mismo, que se reparta la riqueza que se genera en nuestro país. Las pensiones tienen que subir, hay que derogar la reforma laboral de 2013 y hay que quitar el factor de sostenibilidad. Tenemos que recuperar derechos en la educación a través de un incremento del gasto para estar en la media de los países de la Unión Europea. También hace falta una renta básica de ciudadanía. Tampoco me quiero olvidar de la ley de dependencia, que es una necesidad.

13/04/2018 |

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Usted plantea repartir la riqueza que se genera, pero está en una tierra que cuenta con las pensiones y los salarios más bajos de España. ¿Qué hay que hacer en Jaén para ponernos a la par del resto? —

Jaén tiene que depender menos del olivar y de la agricultura. Esto no quiere decir que no sean elementos importantes, pero hay que generar industria. Como sindicato planteamos la necesidad de que España invierta en industria. El turismo no es una alternativa ni en Jaén ni en Sevilla ni en la costa. Necesitamos empleo estable y de calidad con trabajadores formados. Eso nos garantiza empleo de calidad, sueldos menos y futuro para nuestros jóvenes.

—Aquí hay un sentimiento de que hay un maltrato en infraestructuras. De hecho, no sé si de Madrid ha venido en coche, pero si ha intentado mirar las combinaciones, por ejemplo, de tren habrá visto que no es sencillo. ¿Cree usted que la creación de industria está ligada a la inversión pública en carreteras y ferrocarril?—

Sin infraestructuras es muy difícil que haya industrialización. Doy fe que venir a Jaén no es sencillo. Es un elemento necesario. No hay duda. Existen otros, como el sistema educativo o la disposición de suelo. La indus- tria es un todo. Nace, crece y genera actividad. En Andalucía existen ejemplos claros. Jaén se tiene que incorporar a eso y desde UGT de Jaén, de Andalucía y de España somos muy partidarios de que haya un desarrollo armónico y los jóvenes que se quieran quedar a vivir en Jaén tengan alternativas.

—El cierre de Santana ha generado un perverso proceso de desindustrialización en la comarca norte, con Linares a cabeza. ¿Qué pasos hay que dar para revertir la situación y aprovechar mano de obra cualificada que perdió su trabajo?—

Después de marcharse o de cerrar una gran empresa, los procesos de reindustrialización hay pocos casos que hayan funcionado. Siempre se opera con más voluntad y deseo que con hechos concretos. Si hay infraestructuras, suelo y capital humano, existe base. España tiene que invertir en industria, es decir, cuando un Gobierno toma decisiones no solo ha de pensar en el producto que compra o con el país que negocio, sino cómo multiplicar los efectos a favor de la industria. La investigación, el desarrollo y la innovación son clave, pero en España han mermado durante la crisis. La comarca norte de Jaén no puede ser una isla, sino sumarse a un conjunto de compromisos que ha de tener el país. Estoy convencido de que en España nunca se ha hecho política industrial.

—Jaén es la tierra de Cándido Méndez, su antecesor. ¿Qué balance hace de su trabajo?—

Muy positivo. Estuvo 22 años al frente. Cándido trabajó para llevar al sindicato a una posición que nos pone en buenas condiciones para abordar el futuro.

—¿Se ve usted 22 años como secretario general?—

El congreso aprobó la limitación de mandatos, pero no me veo tanto años si no la hubiera. Llegué con 59 años. Ahora tengo 62 y me conformo con cubrir con éxito un momento del sindicato que es muy difícil. Tenemos que renovarnos y estar, cada día, más próximos a los trabajadores.

—¿Cree que ha habido un intento de enturbiar y ensuciar a la Unión General de Trabajadores?—

Eso es poco discutible, sobre todo, en Andalucía. Ha sido mucho ruido y pocas nueces. Además, creo que no va a haber ni nueces. Espero que pase este proceso lo antes posible. Por eso, confío en la rapidez de la justicia para que acabe ya esta pesadilla. Entonces, se verá que la gestión de la UGT puede que haya sido equivocada, que teníamos que haber hecho cosas de otra manera o que el sindicato haya querido abarcar más en el afán de poner a Andalucía en el siglo XXI en las mejores condiciones, pero no van a conseguirlo. La UGT se renueva, hay gente que coge el testigo y más personas que están convencidas de que el sindicalismo es la herramienta de transformación.

—Sí. Pero, usted cree que no habrá nueces, pero eso lo percibe el trabajador que está en la fábrica, que seguro que sí ha escuchado muchas otras cosas de la UGT envueltas siempre en el mensaje de "irregularidades".—

Tengo la sensación de que nos va a costar tiempo, pero en 2016 crecimos en afiliación. En 2017, a un ritmo más importante, y en 2018 seguimos en auge. Tenemos que hacer un trabajo más en la sociedad que en las empresas, ya que los trabajadores conocen a nuestros delegados que son la mejor gente de este país. Siempre están a su lado para todo aquello que necesiten.