723 trabajadores/as jiennenses se quedan sin volver al trabajo tras el verano

723 trabajadores/as jiennenses se quedan sin volver al trabajo tras el verano

El paro vuelve a crecer (1'44%), más del doble que el conjunto del Estado (0'64%) aunque por debajo del andaluz (1'52%) y afecta en mayor medida a jóvenes y mujeres Septiembre incrementa el desempleo en Jaén en 723 personas y se sitúa en 51.075 parados/as. Se reduce, con respecto a hace un año en 2.079 trabajadores/as (-3'91%) muy por debajo del registrado en el conjunto del Estado (-6'09%).

02/10/2018 |

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La temporalidad sigue siendo uno de los principales rasgos de la precariedad de nuestro mercado laboral provincial, a la vista de los datos de contratación, con más del 97% de contratos temporales. Las trabajadoras jiennenses han aumentado en 931 paradas más con respecto al mes

anterior. Las mujeres han sufrido más la crisis y han retrocedido en términos de igualdad de oportunidades. Se debe hacer un esfuerzo por volver a poner en valor los Planes de Igualdad en el seno de las empresas jiennenses.

Septiembre suma 308 parados más, que son menores de 25 años. El principal activo de cualquier economía es su capital humano más joven. Jaén parece no querer verlo.

Un mes más es la agricultura el motor del empleo en Jaén con una bajada de 577 parados/as, en esta ocasión mayormente como consecuencia de los contratos generados en la campaña de la vendimia y en el olivar con la preparación de suelos de cara a la próxima campaña de aceituna.

Por tanto, analizados los datos de septiembre, valoramos negativamente el incremento del paro. Especialmente preocupante son los síntomas de agotamiento que comienza a mostrar el proceso de recuperación económica sin que, todavía, la misma haya llegado ni al mercado laboral provincial ni a la calidad de vida de las economías domésticas.

La mejora de la calidad del empleo en nuestra tierra pasa por incrementar la calidad de nuestra economía en términos generales. Es decir, pasa por retomar el proceso de industrialización, por mejorar los niveles de excelencia empresarial, por apoyar la inversión de nuestras pymes, por una regulación laboral que evite casos de explotación, por profundizar en el proceso de negociación colectiva y por erradicar la siniestralidad laboral.