El “agosto” en Jaén no es para el empleo

El "agosto" en Jaén no es para el empleo

11/09/2018 |

Imagen noticia
11/09/2018 |

 

El paro se incrementa en 133 nuevos trabajadores/as y la afiliación a la seguridad social vuelve a retroceder por tercer mes consecutivo, menos 718. Analizados los datos de agosto, UGT Jaén valora negativamente el incremento del paro.

 

Asistimos a un hecho insólito y es que, creciendo el PIB por cuarto año consecutivo no estamos solucionando los principales problemas del mercado laboral provincial. El paro se incrementa en 133 personas 0’26% y se sitúa en 50.352 desempleados/as. Se reduce, con respecto a un año en 1.743 trabajadores -3’35%, muy por debajo del registrado en el conjunto del Estado -5’92% y de Andalucía -4’69% siendo Jaén la provincia andaluza donde, en valores relativos, menos baja el paro en el último año.  Por tanto, son otros, y no los trabajadores jiennenses, los que “hacen el agosto”.

 

Casi el 11% de los parados/as son menores de 25 años, por lo que el mercado laboral jiennense continúa sin dar una oportunidad de empleo a nuestros/as trabajadores/as más jóvenes. El paro femenino sube respecto al mes de julio +66, y es que, la precarización de las condiciones laborales de los puestos de trabajo ofertados en el periodo vacacional, tiene una mayor incidencia sobre las trabajadoras jiennenses en comparación con sus compañeros hombres.

 

Un mes más es la agricultura el único sector de actividad económica que registra un descenso del número de desempleados/as -747, en esta ocasión como consecuencia de los contratos generados en la campaña de la vendimia, tanto en nuestro territorio como principalmente en Francia, y en poblaciones muy localizadas como Valdepeñas de Jaén, Jódar o Pozo Alcon.

 

 

Asistimos a un hecho insólito y es que, creciendo el PIB por cuarto año consecutivo no estamos solucionando los principales problemas del mercado laboral provincial. El paro se incrementa en 133 personas 0'26 por ciento y se sitúa en 50.352 desempleados/as. Se reduce, con respecto a un año en 1.743 trabajadores -3'35%, muy por debajo del registrado en el conjunto del Estado -5'92% y de Andalucía -4'69% siendo Jaén la provincia andaluza donde, en valores relativos, menos baja el paro en el último año.  Por tanto, son otros, y no los trabajadores jiennenses, los que "hacen el agosto".

 

Casi el 11 por ciento de los parados/as son menores de 25 años, por lo que el mercado laboral jiennense continúa sin dar una oportunidad de empleo a nuestros/as trabajadores/as más jóvenes. El paro femenino sube respecto al mes de julio +66, y es que, la precarización de las condiciones laborales de los puestos de trabajo ofertados en el periodo vacacional, tiene una mayor incidencia sobre las trabajadoras jiennenses en comparación con sus compañeros hombres.

 

Un mes más es la agricultura el único sector de actividad económica que registra un descenso del número de desempleados/as -747, en esta ocasión como consecuencia de los contratos generados en la campaña de la vendimia, tanto en nuestro territorio como principalmente en Francia, y en poblaciones muy localizadas como Valdepeñas de Jaén, Jódar o Pozo Alcon.

 

 

Hay que apostar, de una vez por todas, por el empleo de calidad. El poder adquisitivo de los trabajadores/as y la calidad de vida de las economías domésticas como único indicador que, a ciencia cierta, asegura la viabilidad futura de los crecimientos económicos, así como el logro de gran parte de los objetivos de cohesión social y territorial. Unas mejores condiciones laborales y un incremento salarial no solo incrementan la capacidad de compra de los trabajadores/as en el corto plazo sino que, además, mejora la cuantía de nuestras futuras pensiones, dos cuestiones fundamentales en las que Jaén se mantiene por detrás de la media estatal.

 

Para acabar con la precariedad imperante en nuestro mercado laboral exigimos medidas urgentes como la: desaparición del contrato indefinido de apoyo a emprendedores; obligatoriedad de registro diario de jornada; primacía del convenio sectorial, nueva regulación de la subcontratación y de las empresas multiservicios; propiciar que sea el trabajador el que pueda decidir entre indemnización o readmisión en los casos dedespidos improcedentes; y recuperar la ultraactividad como elemento fundamental, de los convenios colectivos.