No dejemos pasar la oportunidad de incrementar la progresividad del sistema tributario en Andalucía

No dejemos pasar la oportunidad de incrementar la progresividad del sistema tributario en Andalucía

La propuesta de nuestro Sindicato, en materia de reforma del IRPF es clara y contundente, elevar el tipo máximo para hacer que las rentas andaluzas más elevadas tributen al mayor de los tipos existentes en el conjunto de las CCAA, es decir, en este caso, al 52%.Se avecinan cambios en el IRPF de las rentas más altas y Andalucía tiene que ser un ejemplo de redistribución de la riqueza.

14/09/2018 |

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En estos días en que acogerse a lo constitucionalmente establecido está de moda y en los que, el debate sobre la necesidad de reformar los impuestos que pagan las rentas más altas, desde UGT Andalucía hemos querido poner ambas cuestiones en esta coctelera socioeconómica y el resultado ha sido el artículo 131 de la CE que, en su punto primero establece:

"El Estado, mediante ley, podrá planificar la actividad económica general para atender a las necesidades colectivas, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial y estimular el crecimiento de la renta y de la riqueza y su más justa distribución."

En el mismo sentido se pronuncia nuestro Estatuto de Autonomía cuando, en su artículo 10, Objetivos básicos de la Comunidad Autónoma, establece, en el quinto de sus puntos:

"El aprovechamiento y la potenciación de los recursos naturales y económicos de Andalucía bajo el principio de sostenibilidad, el impulso del conocimiento y del capital humano, la promoción de la inversión pública y privada, así como la justa redistribución de la riqueza y la renta."

Por lo tanto, la capacidad legal de la Administración pública, para intervenir en materia económica y, más concretamente, para lograr unos mayores niveles de justicia y de cohesión social, a través de un mejor y más profundo proceso de redistribución de la riqueza está más que sustentada en nuestro ordenamiento. Pero tal como hace nuestro Estatuto de Autonomía, para la Junta esa capacidad es obligación, al estar recogida como objetivo básico del Ente Regional.

En relación a ello, la propuesta de nuestro Sindicato, en materia de reforma del IRPF es clara y contundente, elevar el tipo máximo para hacer que las rentas andaluzas más elevadas tributen al mayor de los tipos existentes en el conjunto de las CCAA, es decir, en este caso, al 52%.

Se trata por lo tanto de que, una vez la más que posible reforma de la cuota estatal esté en vigor, elevar el tipo autonómico hasta alcanzar ese 52% de referencia. La justificación de la propuesta está motivada desde un punto de vista puramente economicista, si queremos un modelo de Estado Andaluz del Bienestar que sea un referente en Europa, tenemos que dotar las principales políticas públicas de una dotación presupuestaria suficiente que asegure la calidad de las mismas.

 

ACCEDE AL INFORME COMPLETO

 

Esto, en paralelo al cumplimiento del los objetivos de déficit establecidos desde Bruselas, solo nos deja una solución: incrementar los ingresos públicos. No hay manera más justa de incrementar los ingresos que mejorando la progresividad del sistema impositivo es decir, haciendo que paguen más los que más tienen, que además coincide con los que menos han soportado los costes de la anterior crisis económica.

Pero lo más importante, el primero de los objetivos que perseguimos con este pequeño documento, es el de hacer ver, al conjunto de la ciudadanía en general y a la clase trabajadora en particular, que tenemos margen para incrementar el tipo de gravamen de las rentas más altas.

Si los trabajadores hemos soportado la carga de los costos de la crisis, que menos que sean ahora las rentas más altas las que financien la próxima subida de impuestos. Si hay un momento propicio para subir impuestos ese es, sin duda, cuando la economía está creciendo, es decir, justamente ahora.

Nuestra propuesta de elevar este porcentaje hasta el 52% no es nada nuevo, no es una ocurrencia de nuestra Organización Sindical sin ejemplo alguno en otros países. Tan solo hay que echar la vista un poco atrás para comprobar cómo, entre 2012 y 2014, ya tuvimos establecido dicho valor.

Dado que el principal de los impuestos directos tiene una parte estatal y otra autonómica, es importante incluir, en este Informe de posicionamiento sindical, en qué situación se encuentra Andalucía con respecto al resto de CCAA.

Las rentas más altas en Andalucía tienen que soportar un tipo impositivo máximo del 48%, cuatro puntos por debajo del 52% máximo establecido en regiones como Navarra o, más que probablemente, próximamente en Cataluña.

Desde UGT Andalucía nos planteamos una cuestión de pura lógica, si la ubicación en uno u otro tramo de renta obedece a los ingresos declarados medidos en Euros, es decir, en términos absolutos y, el nivel de renta media en Andalucía se sitúa muy por debajo del alcanzado por otras CCAA, algunas de ellas de esas que tributan (o pasarán a tributar) a tipos más altos, no es muy descabellado concluir que, en términos relativos, un rico en Andalucía, una persona que se sitúe en el escalón superior de IRPF, es más rico que los ricos de otras regiones.

Dicho de otro modo, las unidades familiares que tributan en el tramo más alto de IRPF en Andalucía, mantienen una brecha, con respecto a los ingresos medios de la región, mucho mayor que la que se da en las CCAA con un PIB mayor. Por este motivo, decimos que, en términos comparativos, su poder económico es mayor.

Por lo tanto, nos parece de sentido común hacer que los que tienen más recursos, tanto medidos en unidades monetarias como en porcentaje sobre el conjunto de la sociedad, sean lo que más paguen. No es más que continuar profundizando en un proceso de redistribución de la riqueza generada esencial para avanzar en términos de cohesión social y territorial y en la mejora de un Estado del Bienestar sustentado en políticas públicas universales, gratuitas y de calidad.

Una exigencia sindical clara: tipo impositivo del 52% en el IRPF al que tributan los tramos más altos del impuesto. Sin que pueda ser entendido como un menosprecio, básicamente se trata de decidir sobre a qué modelo de sociedad nos queremos parecer; hacia cuál de ellos queremos avanzar, hacia el sueco o hacia el rumano.

 En estos días en que acogerse a lo constitucionalmente establecido está de moda y en los que, el debate sobre la necesidad de reformar los impuestos que pagan las rentas más altas, desde UGT Andalucía hemos querido poner ambas cuestiones en esta coctelera socioeconómica y el resultado ha sido el artículo 131 de la CE que, en su punto primero establece:

"El Estado, mediante ley, podrá planificar la actividad económica general para atender a las necesidades colectivas, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial y estimular el crecimiento de la renta y de la riqueza y su más justa distribución."

En el mismo sentido se pronuncia nuestro Estatuto de Autonomía cuando, en su artículo 10, Objetivos básicos de la Comunidad Autónoma, establece, en el quinto de sus puntos:

"El aprovechamiento y la potenciación de los recursos naturales y económicos de Andalucía bajo el principio de sostenibilidad, el impulso del conocimiento y del capital humano, la promoción de la inversión pública y privada, así como la justa redistribución de la riqueza y la renta."

Por lo tanto, la capacidad legal de la Administración pública, para intervenir en materia económica y, más concretamente, para lograr unos mayores niveles de justicia y de cohesión social, a través de un mejor y más profundo proceso de redistribución de la riqueza está más que sustentada en nuestro ordenamiento. Pero tal como hace nuestro Estatuto de Autonomía, para la Junta esa capacidad es obligación, al estar recogida como objetivo básico del Ente Regional.

En relación a ello, la propuesta de nuestro Sindicato, en materia de reforma del IRPF es clara y contundente, elevar el tipo máximo para hacer que las rentas andaluzas más elevadas tributen al mayor de los tipos existentes en el conjunto de las CCAA, es decir, en este caso, al 52%.

Se trata por lo tanto de que, una vez la más que posible reforma de la cuota estatal esté en vigor, elevar el tipo autonómico hasta alcanzar ese 52% de referencia. La justificación de la propuesta está motivada desde un punto de vista puramente economicista, si queremos un modelo de Estado Andaluz del Bienestar que sea un referente en Europa, tenemos que dotar las principales políticas públicas de una dotación presupuestaria suficiente que asegure la calidad de las mismas.

 

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Esto, en paralelo al cumplimiento del los objetivos de déficit establecidos desde Bruselas, solo nos deja una solución: incrementar los ingresos públicos. No hay manera más justa de incrementar los ingresos que mejorando la progresividad del sistema impositivo es decir, haciendo que paguen más los que más tienen, que además coincide con los que menos han soportado los costes de la anterior crisis económica.

Pero lo más importante, el primero de los objetivos que perseguimos con este pequeño documento, es el de hacer ver, al conjunto de la ciudadanía en general y a la clase trabajadora en particular, que tenemos margen para incrementar el tipo de gravamen de las rentas más altas.

Si los trabajadores hemos soportado la carga de los costos de la crisis, que menos que sean ahora las rentas más altas las que financien la próxima subida de impuestos. Si hay un momento propicio para subir impuestos ese es, sin duda, cuando la economía está creciendo, es decir, justamente ahora.

Nuestra propuesta de elevar este porcentaje hasta el 52% no es nada nuevo, no es una ocurrencia de nuestra Organización Sindical sin ejemplo alguno en otros países. Tan solo hay que echar la vista un poco atrás para comprobar cómo, entre 2012 y 2014, ya tuvimos establecido dicho valor.

Dado que el principal de los impuestos directos tiene una parte estatal y otra autonómica, es importante incluir, en este Informe de posicionamiento sindical, en qué situación se encuentra Andalucía con respecto al resto de CCAA.

Las rentas más altas en Andalucía tienen que soportar un tipo impositivo máximo del 48%, cuatro puntos por debajo del 52% máximo establecido en regiones como Navarra o, más que probablemente, próximamente en Cataluña.

Desde UGT Andalucía nos planteamos una cuestión de pura lógica, si la ubicación en uno u otro tramo de renta obedece a los ingresos declarados medidos en Euros, es decir, en términos absolutos y, el nivel de renta media en Andalucía se sitúa muy por debajo del alcanzado por otras CCAA, algunas de ellas de esas que tributan (o pasarán a tributar) a tipos más altos, no es muy descabellado concluir que, en términos relativos, un rico en Andalucía, una persona que se sitúe en el escalón superior de IRPF, es más rico que los ricos de otras regiones.

Dicho de otro modo, las unidades familiares que tributan en el tramo más alto de IRPF en Andalucía, mantienen una brecha, con respecto a los ingresos medios de la región, mucho mayor que la que se da en las CCAA con un PIB mayor. Por este motivo, decimos que, en términos comparativos, su poder económico es mayor.

Por lo tanto, nos parece de sentido común hacer que los que tienen más recursos, tanto medidos en unidades monetarias como en porcentaje sobre el conjunto de la sociedad, sean lo que más paguen. No es más que continuar profundizando en un proceso de redistribución de la riqueza generada esencial para avanzar en términos de cohesión social y territorial y en la mejora de un Estado del Bienestar sustentado en políticas públicas universales, gratuitas y de calidad.

Una exigencia sindical clara: tipo impositivo del 52% en el IRPF al que tributan los tramos más altos del impuesto. Sin que pueda ser entendido como un menosprecio, básicamente se trata de decidir sobre a qué modelo de sociedad nos queremos parecer; hacia cuál de ellos queremos avanzar, hacia el sueco o hacia el rumano.