Las nóminas de la industria en Granada, un 10,8% superiores al salario medio

21/02/2017 |

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Los primeros en hablar del cambio de modelo productivo fueron los sindicatos. Antes de que comenzara la crisis, organizaciones como UGT alertaban de la necesidad de dar un giro al desarrollo económico de Granada, dirigiéndolo hacia un sector que genera más riqueza, que mueve más la economía y que crea empleo de calidad. Con la llegada de la crisis, la propuesta se convirtió en necesidad, y a medida que la precariedad y la temporalidad se han ido haciendo espacio en el mercado de trabajo, las proclamas por ir más allá del sector servicios han sido cada vez más contundentes. "El empleo industrial tiene unas connotaciones de mayor calidad que otros sectores, algo que se refleja en las condiciones laborales y en el salario. Este tipo de empleo tiene un elemento diferenciador: la I+D+i", afirma el Secretario General de la Federación de Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT de Granada, Francisco Ruiz-Ruano. Noticia publicada en el periódico Granada Hoy del domingo, 19 de febrero, firmada por Guadalupe Sánchez.

En la presentación del Pacto Andaluz por la Industria, los sindicatos estuvieron en primera línea reivindicando que apostar por la industria es apostar por "la riqueza y el empleo". El sector industrial no solo soporta unas menores tasas de temporalidad y parcialidad, sino que además cuenta con unas condiciones laborales y salariales que se sitúan muy lejos de la media del mercado laboral.

El último informe de la Agencia Tributaria sobre el mercado de trabajo y pensiones refleja esa 'brecha' entre la industria y buena parte de los sectores productivos granadinos. Los datos, elaborados a partir de las declaraciones de la renta del año 2015 (los últimos disponibles), apuntan que el salario medio de los trabajadores de la industria se sitúa en los 16.391 euros anuales, frente a los 14.794 euros al año que cobra de media un trabajador granadino. Esto significa que la plantilla industrial disfruta de unos salarios un 10,8% superiores a la media. Mayor aún es la diferencia si se trata de la industria extractiva, energía y agua. En ese caso, el salario medio anual supera los 23.469 euros, un 58,6% por encima de la media.

De hecho, el salario medio de los trabajadores de la industria extractiva es el segundo más elevado de todo el mercado de trabajo granadino, solo por detrás del que cobra la plantilla de las entidades financieras, que asciende a 31.818 euros al año.

En cualquiera de los casos, sea la industria tradicional o la extractiva, los sueldos están muy por encima de los que se cobran, por ejemplo, en el sector servicios o en la agricultura. Según los datos de la Agencia Tributaria, los empleados del comercio cobran una media de 13.922 euros al año; los de los servicios a empresas, 12.371; y los de los servicios personales, 8.533. En el campo, muy sujeto a la temporalidad -algo que se refleja en la estadística, ya que hay declarantes que tienen varios episodios de cotización o compaginan trabajo y paro-, la media de salarios es de solo 2.922 euros al año.

La mayor estabilidad del sector industrial también se nota en las percepciones por persona que se reflejan en la estadística. En la industria, el número de percepciones por declarante es de 1,19; mientras que en la industria extractiva es incluso menor, de 1,15. La media del mercado de trabajo provincial es de 1,42, y el récord lo tiene la agricultura, con 2,33 percepciones por asalariado.

El secretario general de la Federación de Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT de Granada, Francisco Ruiz-Ruano, confirma que "el empleo industrial tiene unas connotaciones de mayor calidad que otro sectores", algo que se refleja en las condiciones laborales y en el salario. "Este tipo de empleo tiene un elemento diferenciador: la I+D+i. El know how crea unas plusvalías que se reflejan en un empleo de mayor capacidad económica", confirma Ruiz-Ruano.

Sin embargo, la crisis también ha hecho mella en el sector. Se ha perdido empleo y, como consecuencia de la reforma laboral, se han deteriorado las condiciones laborales. "Los trabajadores del sector han perdido también un montón de derechos. En los últimos años el empleador ha llevado a cabo modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo", apunta el secretario general de la Federación MCA de UGT, que apunta a cambios en la jornada de trabajo, en los criterios económicos -lo que se traduce en salarios más bajos- y en las condiciones de contratación, que también son cada vez más precarias.

Recuperar la calidad del empleo de la industria y trasladar sus condiciones al resto del mercado de trabajo es un objetivo fundamental para los sindicatos. Desde UGT reclaman en ese sentido la puesta en marcha de un Plan Específico de Empleo Industrial, un instrumento que sirva para "el fortalecimiento de la negociación colectiva, la mejora de las condiciones laborales y el incremento de las retribuciones salariales, capaz de hacer mejorar el poder adquisitivo y las condiciones generales de vida del conjunto de la ciudadanía".