Suspendidos los paros en limpieza hospitalaria, como gesto de buena voluntad, mientras se negocia en el SERCLA

02/11/2017 |

El SERCLA previo a huelga del sector de limpieza de hospitales de Granada, celebrado este 31 de octubre, ha quedado aplazado hasta el próximo lunes, quedando así suspendidos de momento los paros que habían convocado UGT,  CCOO y CGT para los días 6  y 7 de noviembre (tres horas en cada uno de los turnos de trabajo),  a los que están convocados unos 800 trabajadores y trabajadoras del sector en la provincia.  La negociación llegó a estar rota sobre las siete y media de la tarde,  cundo se declaró la no avenencia del acto de medicación, pero finalmente, las partes se dieron un última oportunidad de solucionar el conflicto, volviendo a entrar en la sede del SERCLA, que finalizó la sesión del día cerca de las nueve de la noche, tras más de cuatro horas de reunión.

Los representantes sindicales han explicado que el convenio colectivo lleva sin actualizarse desde el 31 de diciembre de 2014 y presenta condiciones laborales que rozan la esclavitud. Al parecer, no se están cubriendo las vacantes por jubilaciones, permisos y licencias ni las bajas temporales y esta circunstancia deja a los trabajadores y trabajadoras con una sobrecarga de trabajo inmensa que deben realizar en el mismo número de horas, y  estando ya las plantillas está bajo mínimos tras haberse perdido unos 300 empleos en el sector (200 de ellos dedicados a limpiar los hospitales de la capital granadina, y los otros 100, en otros centros sanitarios públicos de la provincia). No solo eso sino que además, los recortes que Administración sanitaria lleva aplicando desde 2012,  hicieron que se adjudicasen los contratos a las empresas de limpieza hospitalaria a la baja,  incluso por un 12 por ciento menos de lo que recogía el anterior contrato, lo que ha repercutido negativamente en los trabajadores y trabajadoras.

Estas circunstancias, acarrean además un riesgo de insalubridad importante para los usuarios de la sanidad pública y ha pedido la intervención del Servicio Andaluz de Salud (SAS), como responsable y garante del servicio público, que se cumpla en condiciones de calidad, ante una situación totalmente insostenible para estos 800 trabajadores y trabajadoras.