UGT, CCOO y CGT denuncian la sobrecarga laboral de las limpiadoras de hospitales, así como la paralización del convenio colectivo

03/04/2017 |

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El Comité de Empresa que forma parte de la mesa negociadora del convenio de limpieza de instituciones sanitarias (CCOO, CGT, UGT) ha denunciado en rueda de prensa la situación del sector con la negociación del convenio bloqueada y con gran sobrecarga laboral y déficit de plantillas, señalando además la mala fe de la patronal de limpieza de instituciones sanitarias, Aspel, que el pasado 22 de marzo anuló la reunión de negociación del convenio colectivo del que dependen alrededor de 800 trabajadoras en la provincia. Se ha realizado un llamamiento a la patronal del sector para que actualice un convenio laboral que lleva sin negociarse desde el 31 de diciembre de 2014 y que presenta condiciones laborales que rozan la esclavitud.

Antonio Muñoz, Secretario General de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC)  denuncia que cada trabajador o trabajadora de la limpieza hospitalaria está realizando a día de hoy el trabajo de dos o tres personas, sobre todo en fines de semana y festivos, y cuando no cumplen el objetivo, la empresa les sanciona, hecho que considera totalmente abusivo, además de estimar que actualmente hay unas 35 vacantes por jubilaciones y permisos y licencias, y otras 70 incapacidades temporales (IT) sin cubrir, por lo que la plantilla está bajo mínimos, reitera. Así, el representante  de UGT señala que se han perdido unos 300 puestos de trabajo en el sector de la limpieza hospitalaria en nuestra provincia, de los cuales unos 200 han sido en los hospitales de Granada capital, mientras que la superficie a limpiar a aumentado 2.40 veces, y el sueldo de las trabajadoras ha descendido en más de un 4% desde 2012.   

El representante sindical recuerda que la limpieza hospitalaria prestada en condiciones de calidad es fundamental en los centros sanitarios, ya que una higiene deficiente aumenta el riesgo para los pacientes y usuarios de la Sanidad Pública. Por ello, advierte a los empresarios del sector y a la Administración Sanitaria que se está estudiando un calendario de movilizaciones inminente, a no ser que den un giro inmediato de 180º,  de concentraciones y manifestación, sin descartar la huelga, medida que no es del agrado de nadie pero que no se dudará en utilizar como última herramienta en defensa de los derechos de este colectivo.