El recorte del Gobierno Andaluz a las Universidades se ha hecho a escondidas, y afecta especialmente a la Universidad de Granada

El recorte del Gobierno Andaluz a las Universidades se ha hecho a escondidas, y afecta especialmente a la Universidad de Granada

04/06/2020 |

Imagen noticia

La Sección Sindical de UGT en la Universidad de Granada, asumiendo plenamente el comunicado emitido por la Federación de Empleados de los Servicios Públicos de (FeSP) de UGT de Andalucía que rechaza el recorte que ha decidido aplicar el gobierno andaluz,  denuncia que supone un recorte brutal perpetrado por el gobierno andaluz, de la mano de sus Consejeros de Hacienda y Universidades, que se ceba especialmente en la Universidad de Granada, a la que se le puede llegar a detraer una cifra superior a los 26 millones de euros de su presupuesto. La Rectora de la Institución, Pilar Aranda, ha manifestado públicamente este agravio especial con nuestra Universidad.

Para FeSP-UGT Andalucía, el recorte supone el inicio del desmantelamiento de las Universidades Públicas en nuestra Comunidad y su entrega a manos privadas. La iniciativa del recorte es indignante, pero, las formas de hacerlo aumentan más la indignación, porque se ha hecho a escondidas y engañando, a la sociedad andaluza, a sus representantes y a toda la comunidad universitaria incluidos sus Rectoras/es.

La publicación por la que se produjo el recorte de 135 millones de euros a las Universidades, un 10% de su presupuesto, se camufló en un decreto sobre Hostelería, Ocio y Juegos Recreativos, el Decreto-ley 14/2020, de 27 de mayo. El recorte se recoge en el artículo 3.3 y lo intentaron maquillar más aún, usando un lenguaje oscuro y confuso, que pretendía ser ingeniería financiera.

Incluso tras su publicación, se trató de seguir ocultando y afirmando que no era un recorte, tanto en la reunión del Consejero de Universidades con las/os Rectoras/es, como en la comparecencia del Consejero de Hacienda en el Parlamento Andaluz, el mismo día 27 de mayo. El día 28 tras la reunión de con el Consejero de Universidades, las/os Rectoras/es comenzaron a hacer público la cuantía de ese recorte en sus universidades, asumiendo así que el recorte era real. Lo único cierto es que faltaron a la verdad en ambos casos, porque, efectivamente es un recorte en toda regla que han intentado ocultar a la opinión pública, tras un decreto sobre juegos recreativos.

La oportunidad para dar el primer paso en firme para desmantelar la Universidad Pública, se les ha presentado con la crisis sanitaria de la COVID-19. La excusa que han utilizado para aplicar el recorte ha sido la supuesta necesidad de sacrificios, al calor del invento del Fondo de Emergencia Social y Económica contra la COVID-19. De los 700 millones previstos para ese fondo, el 19% le corresponde a las Universidades, que participan sólo en el 3,5% de los presupuestos de la Junta de Andalucía.

Por lo que se establece en el decreto de 27 de mayo y en el contexto en el que se publica, el recorte de las Universidades no va a ir dirigido a potenciar la sanidad pública, sino que pretende dinamizar sectores privados como la hostelería y la recreación, a la vez que se entrega una subvención del100% a las máquinas tragaperras, que parece ser para ellos más importantes que la Universidad Pública.

El Impacto Económico de la Universidad en la Provincia de Granada es superior a los 200 millones euros

Lo público ha sido esencial para ganarle la partida a la pandemia y las Universidades han contribuido claramente a esa victoria, con la formación en sus aulas de los profesionales sanitarios, médicos, enfermeros o farmacéuticos, con su investigación y con su generación y trasferencia de conocimientos a la sociedad. Pero, es que además, del bien social, que ya bastaría por sí mismo, las universidades generan riqueza, cada euro que se invierte en Universidad retorna con 2,67 euros a la sociedad y devuelven en impuestos 4,3 euros, por cada euro que han invertido las administraciones públicas en su financiación. En Granada, algunos estudios han demostrado que la Universidad tiene un impacto económico en la ciudad y en la provincia superior a los 200 millones de euros.

La Universidad no solo es un bien público, es la mejor forma de modernizar y dinamizar económicamente a la sociedad, para que abandone la exclusividad del sector servicios, la estacionalidad, la temporalidad laboral. Apoyar las máquinas tragaperras con una subvención del 100%, detrayendo a la vez, 135 millones a la Universidad Pública, no es el mejor camino y los andaluces no se lo van a perdonar.