Se sigue creando empleo pero aún más temporal y precario

Se sigue creando empleo pero aún más temporal y precario

Los datos de la Encuesta de Población Activa publicados hoy por el INE, correspondientes al tercer trimestre del año, reflejan un descenso trimestral del paro de 16.200 personas (–0,5%), situando la cifra total de desempleados en 3.214.400. En un año, el empleo ha crecido un 1,77% (346.300 ocupados más) y la tasa de paro se ha reducido 0,63 puntos, situándose en un 13,92%. El comportamiento de la economía en el trimestre de verano, permite unos resultados cuantitativos aún positivos.

24/10/2019 |

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Sin embargo, en términos cualitativos, de calidad del empleo, los resultados no son satisfactorios. Para UGT queda probado que en los momentos en los que se genera empleo, éste sigue siendo temporal y precario.

El sindicato destaca que, además del carácter estacional del empleo en estos trimestres centrales del año, se constata que la temporalidad y la parcialidad involuntarias siguen cronificadas en el mercado de trabajo español:

La tasa de temporalidad se sitúa este trimestre en el 26,7% de los asalariados, 3 décimas más que el trimestre anterior. Son las mujeres las que sufren esta situación de forma más acusada (su temporalidad asciende al 27,7%).

 El 52,5% de las personas que trabaja a tiempo parcial, acepta esta situación por no encontrar un empleo a jornada completa; es decir, de forma involuntaria. El 74% de las personas trabajando a tiempo parcial son mujeres.

Tampoco se está corrigiendo el problema del paro estructural y del desempleo: el paro de muy larga duración afecta al 30% de los desempleados (950.700 personas llevan más de dos años buscando trabajo), con un volumen importante del número de hogares con todos sus miembros en paro (que supera de nuevo el millón de hogares).

Para UGT es urgente la derogación de las reformas laborales de 2010 y 2012. Pero hay que ir más allá, con medidas adicionales que persigan la temporalidad injustificada, el “tiempo parcial ficticio”, los “falsos autónomos”, las horas extras no pagadas y las desigualdades en el trabajo.

De forma complementaria hay que diseñar y reforzar las políticas activas desde lo público, así como la mejora de la protección de las personas, teniendo como objetivo la creación de empleo de calidad y con derechos. Todo ello es necesario para que España consiga encarar un crecimiento sostenible, permitiendo la disminución de los niveles de desigualdad y pobreza.