Los precios descienden y conceden un respiro a las dañadas economías domésticas

Los precios descienden y conceden un respiro a las dañadas economías domésticas

En la mañana de hoy hemos conocido el indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo, elaborado por el INE. El dato publicado muestra un cierto descenso de los precios, aunque del todo insuficiente, con respecto al valor de agosto. En esta ocasión, el -0,6% de tasa mensual registrada por el indicador general de precios supone un leve respiro para unas economías domésticas que sufren en primera persona los efectos del actual clima de dificultades económicas.

29/09/2022 |

Imagen noticia

De confirmarse estos datos, cuando conozcamos los valores definitivos a mediados del próximo mes de octubre, la tasa interanual de inflación se reduciría 1,5 puntos, hasta el 9,0%, con respecto a la alcanzada durante agosto de este mismo año (10,5%). En esta ocasión, el descenso en el precio de los carburantes  y en el precio de la electricidad, que subieron a estas alturas del pasado año, son los principales protagonistas de este importante descenso.

 Septiembre es un mes en el que se suelen registrar ciertos incrementos en el nivel general de precios. De hecho, en los últimos trece años, solo en tres ocasiones se han dado descensos de precios en este noveno mes del año. Además, el retroceso adelantado en el día de hoy nos situaría muy por encima de los otros abaratamientos de precios, duplicando el de septiembre de 2015 e incluso triplicando el registrado en el mismo mes de 2013.

Encadenamos ya 17 meses con tasas interanuales “infinitamente” superiores histórico objetivo de control de precios que establecía la autoridad monetaria el Banco Central Europeo como límite de control de inflación y tres con tasas de dos dígitos. Este  inasumible encarecimiento del coste de la vida está afectando gravemente a una clase trabajadora andaluza que, cada día que pasa, pierde poder adquisitivo y se hace más pobre.

A la espiral inflacionista en la que estamos inmersos se le une ahora la decisión de las autoridades monetarias de elevar los tipos de interés. Ello va a conllevar un aumento del ritmo de crecimiento del Euribor y, por tanto, una revisión al alza de las cuotas hipotecarias que están siendo revisadas en la actualidad. Es decir, si ya repostar combustible, llenar el frigorífico o mantener aclimatado el hogar resultaba prohibitivo, ahora también tendremos problemas para poder hacer frente al pago de las hipotecas.

Hay que poner en marcha más y nuevas medidas y hay que hacerlo ya. Los trabajadores no pueden volver a ser los que tengamos que costear esta situación y devolvernos el poder adquisitivo perdido es una cuestión de justicia social.