Siguen las protestas en la vigilancia de las instalaciones municipales de Granada, ante el inminente despido de trabajadores de Casesa

Siguen las protestas en la vigilancia de las instalaciones municipales de Granada, ante el inminente despido de trabajadores de Casesa

Los Sindicatos que integran el Comité de Empresa de Castellana de Seguridad-CASESA, entre ellos UGT, han celebrado hoy viernes, 31 de marzo, una concentración en la Plaza del Carmen, en protesta por la intención del Ayuntamiento de Granada del recorte en el 45% del personal que presta servicios de vigilancia y servicios auxiliares en todas las dependencias municipales, que va a provocar despidos entre el personal que se dedica a estas tareas. También han intentado reunirse con el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Granada, para intentar solucionar el conflicto, sin respuesta positiva en este sentido.

31/03/2017 |

Imagen noticia

Desde el Comité de Empresa recuerdan que, a día de hoy, Casesa da trabajo a 35 personas en este servicio público, y que la intención del consistorio es recudir dicha plantilla en 18 personas. Además, recuerdan que se pretende suplir a dichos trabajadores con personal de policía municipal en segunda actividad, pero que estos  a día de hoy no pueden realizar su labor ni por las noches, ni en fines de semana, ni en festivos,  ni servicios de escáner, y que habría que destinar a dos policías por cada vigilante de seguridad. Otra de las intenciones del Ayuntamiento, denuncian los representantes de los trabajadores, es que en algunos espacios públicos, se sustituya la seguridad por cámaras de vigilancia, y alarmas, que en realidad son sólo un complemento  al servicio que se presta, pero por sí solas no evitan ni altercados ni daños.

Esto, a juicio del Comité de Empresa, va a salir más caro que el presunto ahorra que pretende conseguir el consistorio granadino, y consideran que de llevarse a cabo, instalaciones municipales con gran importancia patrimonial, como el Palacio de los Córdoba o el Auditorio Manuel de Falla, van a sufrir un déficit en el servicio de seguridad y vigilancia, lo que pondrá sin duda en riesgo el patrimonio histórico–cultural de la ciudad de Granada.

Así, no se comprende porque se quita dinero a la vigilancia del espacio público y no a otros conceptos, como coches oficiales, escoltas, o asesores, puntualizan. Plantear un recorte en el servicio, para cubrir otros gastos, también necesarios, no es de recibo, concluyen,  puesto que la consecuencia va a ser, casi con toda seguridad, que  al menos 18  trabajadores se queden en la calle.